La nostalgia es un espejo que duplica lo vivido rescatando nuestros tiempos de las garras del olvido

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martes, 27 de mayo de 2014

Leyffniss y la Leyenda de la Piedra de la Maldición (prólogo I)

Josh llegó de mala gana del colegio. Dejó su mochila y se sacó las dos camperas que tenía puestas, las tiró en el sillón y se sentó a ver televisión como de costumbre. Su madre se asomó desde la cocina.
-¿Josh?-preguntó Traliana.
-Sí, ya llegué- dijo Josh, impertinente.
-¿Cómo te fue?- preguntó con interés.
-Como todos los días.
-¿Otra vez volvieron a molestarte?
Josh no respondió.
-Josh, deberías decirle al director... así...
-¡No mamá!- gritó- Sería peor si llego a hablar.
Su madre lo miró con severidad.
-Ya hablaremos de ese tema- dijo Traliana-. Ahora tengo que hablar contigo- se sentó a su lado.
(Continuará)
Agustina Galdeano, 1º 2º

jueves, 22 de mayo de 2014

Capítulo III, El viaje (segunda parte)

Al partir del pueblo los tambores se escuchaban fuerte, el camino iba a ser largo y agotador.
La tensión entre Velge y Karthur crecía ya que Karthur no quería ir a la guerra y Velge lo obligaba. Kay, concentrado en Tecno, miraba al cielo y pedía a su padre la fuerza para terminar ese odio.
-No aguanto más- comentó un guerrero que caminaba al lado del carruaje. 
-Descancemos aquí- dijo Velge bajándose del caballo. (continuará)
Matías Garro, 5º EGO

domingo, 4 de mayo de 2014

Capítulo III, El viaje (primera parte)

Al salir del pueblo cada guerrero saludaba a su mujer y familiares. Velge, saludando a Keyla, le dijo:
-Te prometo volver vivo y al terminar la guerra dejar todo esto.
-Cuídate, por favor, y cuida de mi primo Karthur- le pidió Keyla asustada.
-Te lo prometo- dijo Velge, sorprendido porque no sabía que Karthur era primo de Keyla.
Matías Garro, 5º EGO

sábado, 3 de mayo de 2014

Capítulo II. El regreso de Velge (quinta parte)

Karthur se levantó y mandó a preparar el ejército. Al atravesar la puerta sentenció:
-Velge, esa armadura te está cambiando.
 Velge lo miró furiosamente y tomó un caballo para ir a la lucha. Kay lo acompañó para saber de Tecno. Iba junto a Velge en un caballo sin armadura ya que él no luchaba.
Matías Garro, 5º EGO

Capítulo II. El regreso de Velge (cuarta parte)

Velge se alejó del lugar y se preguntaba: "¿A quién podré asesinar?
Pasaron los meses y hordas y hordas de bárbaros atacaban y él mataba. La armadura no se apoderaba de él y la espada perdía su brillo de a poco. Kay miraba a Velge con seriedad.
Por las tardes Keyla y Velge se juntaban a conversar y el tiempo los enamoró.
Keyla abrazándolo y llorando le pidió:
-Deja de luchar. No te quiero perder.
-No puedo dejar de luchar si lo que amo está en peligro.
Keyla lo besó y huyó corriendo. Velge al verla llorar se preocupó pero no podía dejar de luchar.
"Si la abrazo no podré protegerla, si la protejo no la podré abrazar." Ese pensamiento se le vino a la mente mientras la veía alejarse.
Al día siguiente Velge se acercó a Karthur y le dijo:
-Prepara tus hombres, nos toca pelear y atacar a los bárbaros.
-Claro que no- le contestó Karthur-. Te tienes que tranquilizar. Nosotros no somos como ellos.
Velge lo empujó y lo miró con odio.
-¡El que no obedezca mis órdenes morirá!
Mientras Velge sacaba la espada la puerta de la cabaña se abrió y un guerrero entró gritando:
-¡Encontramos la ubicación de un campo bárbaro!
Matías Garro, 5º EGO

jueves, 1 de mayo de 2014

Capítulo II. El regreso de Velge (tercera parte)

Velge volvió al pueblo y lo primero que hizo fue buscar a Keyla. Al encontrarse se abrazaron tan fuerte que lloraban de alegría. Después se fueron a hablar a la cabaña donde vivía ella. Cuando terminó su charla que duró todo el día, Velge fue al cementerio donde estaban su padre y su abuelo enterrados. Era de noche. Velge, mirando las tumbas, se arrodilló. 
-¿Podría revivirlos de alguna forma?- se preguntó.
-Los puedes revivir. Pero costará muchas almas- dijo Kay que salió de las sombras.
-¿Cómo es eso posible?
-Esa espada crea su propio veneno, pero al mezclarse con sangre hace revivir a los muertos. Para ello tendrás que matar muchas personas y el alma del resucitado no descansará jamás- dijo Kay mientras dibujaba en el piso un signo misterioso.
-Cuando mates a Tecno, ¿qué harás?- preguntó Velge.
-Asesinaré a aquel que tenga el poder del bosque- responsió Kay.
Velge lo miró sonriente y le preguntó:
-¿Cuántas personas tendría que matar para revivir a mi padre?
-Tendrás que matar hasta que la espada pierda su brillo. (Continuará...)
Matías Garro, 5º EGO