La nostalgia es un espejo que duplica lo vivido rescatando nuestros tiempos de las garras del olvido

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lunes, 30 de junio de 2014

Leyffniss y la Leyenda de la Piedra de la Maldición (prólogo VI)

-¿Y tú qué sabes? -arqueó una ceja.
-Lo sé porque es mentira. ¡Oh, no me digas que crees esa historia hermano!
-Hay que creer para ver -dijo con paciencia.
-Sí, claro, y yo tengo un unicornio -rió.
-¡Ya vete y no entres más en mi habitación! -dijo sacándola enfadado.
Todos los papeles de la investigación quedaron tirados en el suelo. Los empezó a levantar, poniéndolos en orden y luego los puso en el escritorio nuevamente.
Josh era simpático, valiente, inteligente y tenía un millón de cualidades más de su lado; sus defectos eran pocos, pero muy fuertes, se enojaba fácilmente, se metía en problemas por defender a sus amigos o defenderse a sí mismo.
Cuando terminó de ordenar las cosas de su habitación, salió y llegó hasta la escalera, iba a bajar pero escuchó que sus padres hablaban y paró para oír qué decían. Ellos hablaban de una tía en Inglaterra que volvería en un mes. Por supuesto, Josh no entendió nada, después de todo hacía pocos minutos se había enterado de que sus únicos tíos habían muerto en un accidente.
(Continuará...)

Agustina Galdeano, 1º 2º

viernes, 27 de junio de 2014

Entrenando a mi corazón

Cómo tranquilizar el arte de variar
la particularidad de atreverme a verte
alcanzar el cielo con hablarte
de solo pensarte para acordarme.

Si lo tradujera te diría te extraño
miles de significados mezclados
distancia por recorrer lejos de tu querer
necesitando las ganas de volverte a ver.

Pensando en la poesía de tu piel
el éxtasis que emana de ti mujer
las penas que se fueron con tu querer
y los pensamientos de color miel.

Se alejó la locura incrementada
que brotaba esos días de pasión
entrenando a mi corazón para el adiós
frenando el momento del beso.

Martín Mosci, 5º EGO

jueves, 26 de junio de 2014

Capítulo IV, La batalla (tercera parte)

-Eres débil, Kay. Nunca bajes la guardia. -dijo Tecno sabiendo que la muerte venía por él. 
Velge al ver a Kay decapitado corrió sacando la espada del gran Kha y la clavó en el corazón de Tecno.
Tecno miró a Velge y dijo:
-Destruye al bosque antes de que te destruya a ti.
Velge, mirando al cielo, preguntó: "¿En qué me he convertido?"
Al volver a la aldea llamó a los guerreros sobrevivientes. Todos regresaban a su pueblo.
-Jefe, se olvida su casco- le advirtió uno de ellos.
-Tíralo lejos. Nadie tiene que usarlo -dijo Velge.
El guerrero lo dejó junto al cadáver de Karthur.
Keyla esperaba con ansias su regreso.
-Karthur ha muerto, lo mataron -dijo Velge ocultando la verdad. Keyla lo abrazó y le creyó.
-Me alegro de que estés bien.
Velge se sacó la armadura y la guardó. Pensó que nunca más la iba a usar.
(Continuará...)
Matías Garro, 5º EGO

martes, 24 de junio de 2014

Leyffniss y la Leyenda de la Piedra de la Maldición (prólogo V)

-Voy a hacer todo lo posible -respondió Josh.
-¿Lo prometes? -preguntó ansiosa.
Él miró a su alrededor, miró a su madre nuevamente y volvió a resoplar.
Ella lo abrazó y lo besó en la frente.
 Después de una larga charla que tuvo con su madre acerca de las agresiones en el colegio, se fue a la habitación. Al entrar vio a su hermana pequeña Susan, mirando reportes de investigación que tenía Josh en su escritorio.
-¿Qué haces en mi habitación?- preguntó molesto.
-Solo observaba. No me gustó la historia que inventaste. Eso nunca podría pasar -dijo burlándose.
-¿Cuál historia? -preguntó confundido.
-¡La del bosque! -exclamó.
-Yo no inventé nada. Es una investigación para el colegio.
-Si fuera tu profesora te pondría un uno. Eso es totalmente mentira Josh.
(Continuará...)
Agustina Galdeano 1º 2º

martes, 17 de junio de 2014

Pensar en ayer

Una señal me encantaría tener
para apreciarte como mi mujer
pensarte me hace bien
pero sueño con probarte alguna vez

Prefiero serte fiel y no llorarte
pero el miedo me corrompe
y no pienso en lo que hago
llevo mi corazón por cualquier lado

Si pensamos en tres no lo podré
de a una vez lo intentaré
no sé si aguantaré el ritmo de él
me lleva por doquier a su placer

Qué locura es pensar en ayer
por vos, ella y aquella
no sabría qué elegir
no sabría qué decir.

Martín Mosci, 5º H

domingo, 15 de junio de 2014

Capítulo IV, La batalla (segunda parte)

-Velge, la lucha se acabó- dijo Karthur cansado.
-No, aún no- le respondió Velge con una mirada siniestra.
-Contrólate- le dijo Karthur golpeándole la cara-. Deja esta locura y vuelve a ser  el niño de antes, aquel niño que Keyla amaba.
Velge le clavó la espada a Karthur aún sin mirarlo.
-Velge ha muerto, su alma se ha podrido-. repuso con voz demoníaca. Todos se arrodillaron con miedo ya que él tenía una fuerza extraodinaria.
-Aléjate maldito, mi alma no es tuya-dijo Velge sacándose el casco por primera vez.
Entonces vio a Karthur caído a sus pies.
-¿Qué he hecho?- preguntó asustado- Kay, ¿dónde estás?- gritó retirando la espada del cuerpo de Karthur.
-Kay está hacia el oeste- dijo un guerrero.
Empezó a correr dejando atrás a la tropa. Cuando encontró a Kay y Tecno, estaban los dos malheridos, Tecno en el pecho y Kay en la espalda.
-Dejen de luchar- gritó Velge asustado. 
Tecno aprovechó la distraccioón de Kay y le cortó la cabeza. (Continuará)
Matías Garro, 5º EGO

jueves, 12 de junio de 2014

Leyffniss y la Leyenda de la Piedra de la Maldición (prólogo IV)

-¿Y puedo saber por qué rayos se viene a quedar ella aquí?- preguntó irreverente.
-¡Josh, el lenguaje!- protestó su madre-. Porque... hace poco nos llegó una carta de Australia, de ella... sus padres murieron en un accidente y no tiene a nadie más que la cuide.
-Ah- enmudeció.
-¿Y bien? ¿Podrás comportarte con tu prima mientras esté aquí?
Josh resopló. Su madre lo miró suplicando un poco de piedad por su prima, que había perdido a sus padres, las personas con las que había vivido toda su vida, las personas que la habían amado, cuidado, protegido más que a nadie. (Continuará...)
Agustina Galdeano, 1º 2º

miércoles, 11 de junio de 2014

Como ayer vivir mi vida

Si te pudiera dar la oportunidad
te juro no juzgaría tu actuar
el diálogo predispondría
recompensaría pero no me ataría

No quisiera que fuera de nuevo
como ayer vivir mi vida sin importar
quiero ser feliz con todo
solo pero acompañado

Hoy me fundo
en ayer para encontrar
el mañana con la misma
realidad de siglos que no cambia

Que lo que aprendas no te
crecer solo a vos
que lo que aprendas lo puedas
Transmitir a la gente
Martín Mosci, 5º H

martes, 10 de junio de 2014

Capítulo IV, La batalla (primera parte)

Los guerreros listos para combatir corrieron hacia la aldea. Los bárbaros llamaban a Tecno para que los ayudara.
-¡Kay! ¿Así que este es tu ejército?- gritó Tecno sacando sus armas.
Mientras los guerreros peleaban Kay y Tecno se alejaron de la aldea atacándose uno al otro. Cuando ya estaban a cierta distancia empezaron a usar magia negra.
Velge, luchando contra los bárbaros, recordó cuando era niño y la muerte de su padre y su abuelo. Entonces cobró fuerzas. Horas después ya Velge había enloquecido de tanta sangre pero sentía un vacío en su interior. Limpió la sangre de su cara. Miró su espada. Su brillo se estaba perdiendo pero aún no desaparecía. (Continuará...)
Matías Garro, 5º EGO

lunes, 9 de junio de 2014

Leyffniss y la Leyenda de la Piedra de la Maldición (prólogo III)

-Creo que ya tienes edad suficiente para saberlo- su voz comenzó a apagarse, su mirada entristeció-. Todo comenzó hace diez años atrás- comenzó a narrar-. Tu padre tenía un hermano llamado Raymond. Los dos eran muy unidos, inseparables. Todos los conocían por sus anécdotas, aventuras y travesuras. El hermano de tu padre, Raymond, se enamoró de una chica, se casaron y decidieron ir a vivir juntos a Australia. Pero antes ellos decidieron darle a su primer hijo o hija el amuleto que ellos tanto apreciaban y cuidaban por una extraña razón.
-¿Qué amuleto?- interrogó confundido.
-La piedra que llevas en esa cadena- le dijo ella-. Tu padre y su hermano un día fueron a un extraño lugar del bosque Thurnia y encontraron dos piedras exactamente iguales: azules, brillantes, de tamaño mediano, hipnotizantes. Luego se fue Raymond y tu padre se  quedó solo con todos los recuerdos de los dos. Por cartas que nos enviaban cada año nos enteramos de que habían tenido a una niña, ojos verdes, pelo castaño, hermosa. Lo sé porque nos enviaron una foto de ella cuando tenía cinco años. (continuará...)
Agustina Galdeano, 1º 2º

viernes, 6 de junio de 2014

Capítulo III, El viaje (cuarta parte)

Velge mirando el campamento pensaba cómo atacar sin que ellos pudieran bajar.
-Los eiten son guerreros poderosos. Nadie se atreve a atacar su base- dijo Karthur tocándole el hombro a Velge.
-No me subestimes. Yo podría ganar esta guerra y revivir a mi padre- dijo Velge enojado.
Al reunirse Kay, Velge y Karthur y un par de guerreros, empezaron a diseñar una estrategia para atacar. Al día siguiente estaba todo listo.
Matías Garro, 5º EGO

lunes, 2 de junio de 2014

Leyffniss y la Leyenda de la Piedra de la Maldición (prólogo II)

-¿Tiene que ser ahora?- preguntó Josh de mala gana.
-Sí, ahora- arqueó una ceja.
Josh apagó la TV. Se cruzó de brazos y fijó su vista en Traliana.
-Te escucho.
-Hijo, mañana viene tu prima a quedarse por un tiempo- dijo ávida.
-¿Y? ¿Qué tengo que ver?- preguntó Josh con tono imperturbable.
-Bueno, ya que en el cuarto de Susan no hay lugar, pensé que podía dormir en tu habitación.
-¿No puede dormir en el sofá?- preguntó enojado.
 -¡Joshua!- protestó su madre.
-No dije nada, no dije nada. ¡Qué molestia!- murmuró-. ¿Y se puede saber qué prima? Que yo sepa no tengo primos.
-Es una historia larga y triste- dijo Traliana.
Sus ojos azules claros fijaron su vista en una foto de Jace, su esposo, y un extraño a su lado. (Continuará...)
Agustina Galdeano, 1º 2º

domingo, 1 de junio de 2014

Capítulo III, El viaje (tercera parte)

Karthus no confiaba en Kay, menos en Velge, pero no podía dejar a los guerreros porque él era el jefe.
Kay y Velge se alejaban del campamento y empezaron a luchar, era un entrenamiento agotador.
-Kay, ¿por qué me tienes que matar después de destruir a Tecno?- preguntó Velge agotado guardando las espadas. 
-Porque nadie puede controlar el poder del bosque y el arma que te di de mi padre es lo único que te está ayudando a que tu armadura no se apodere completamente de ti-contestó Kay sonámbulo.
-Pero, ¿y si no me controla completamente?- preguntó Velge sacando la espada del gran Khan.
-El único que no puede ser controlado por ese poder maligno es mi padre- gritó Kay sacando la espada y atacó a Velge.
Al terminar el entrenamiento Velge se cuestionaba: "Si la armadura se apodera de mí, traicionaría a mi abuelo y a mi padre y perdería a mi amada Keyla". Cerró los ojos y la armadura le dijo: "Has hecho un pacto conmigo y eres mi esclavo". Velge asustado sacó su espada. No reconocía dónde había escuchado esa voz o de dónde venía.
Al amanecer se levantaron todos para seguir el camino. Horas después llegaban al pueblo bárbaro. (Continuará...)
Matías Garro, 5º EGO