La nostalgia es un espejo que duplica lo vivido rescatando nuestros tiempos de las garras del olvido

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lunes, 22 de mayo de 2017

Rostro III (Continuación)



Siento como poco a poco mi garganta se libera, no sé cómo, no sé de qué, solo sé que se libera haciendo un poco más audible mi quejido, rozando lo imperceptible.
Faltan unos pocos pasos para llegar pero algo toca mi hombro me volteo y no logro ver nada más, no me esmero en lograrlo, solo sigo, tengo terror a perder las voces, terror a que lo único que me guía se pierda, sigo y llego, llego al punto donde la luz me Cega por completo. Siento como comienzo a abrir mis ojos, mas no lo entiendo porque yo ya los tenía abiertos, la luz que me cegaba se convierte en un cuarto blanco, intento moverme y nuevamente no lo logro, intento gruñir pero no puedo hablar, no puedo hacer nada más que parpadear.

De repente volvió esa voz femenina que me guió, no sé de quién, no sé nada, ni siquiera sé quien soy…  

Daniela Arcaide, 1º 2º

domingo, 21 de mayo de 2017

Rostro II (Continuación)



De repente todo se vuelve negro, intento descifrar que fue eso, pero no lo consigo lo único que logro es repetir lo mismo que vi hace unos segundos una y otra vez, quiero abrir mis ojos pero no lo consigo, intento gritar, mas no lo logro. Batallo por mover mi cuerpo pero me es imposible, es como si alguien y a la vez nadie me impidiera cualquier tipo de movimiento, a lo lejos logro oír una voz, no se de quien, comienzo a seguirla luego de un tiempo, cuando mi cuerpo reacciona, con mucho esfuerzo esperando que no se deje de oír. Caminar es lo más fácil que encuentro, pero a la vez lo más complicado de realizar.

Cada vez es más sencillo hacerlo y cada vez puedo oír con más claridad esa voz, podría asegurar que es de una mujer. De repente una voz más se le une a la anterior, es más gruesa, más autoritaria, es de un hombre. Cada vez es más fácil oírlos, pero más complicado llegar, a lo lejos logro divisar una luz, en ese momento, se con certeza que estoy en una especie de túnel, la luz al final de este Cega cada vez más intensamente y las voces se hacen  más claras. Cuando la luz está a muy poco de cegarme por completo, paro, “camina con cautela”; pienso, si al final de esto hay voces quiere decir que también hay personas. Una voz dentro de mí repite una y otra y otra vez:


“No confíes en nadie, pero a la vez confía en todos”.

No sé lo que significa para mi cabeza, ni por qué solo sé que esta y que ahí va a estar siempre, lo presiento…

Retomo la tarea de caminar, pero esta vez con más cautela, a medida que avanzo menos dificultoso es moverme, más claras son las voces, menos pesados son mis párpados. Siento cómo poco a poco mi garganta se libera, no sé cómo, no sé de qué, lo único que sé es que se libera haciendo un poco audible mi quejido, pero rosando lo imperceptible. Faltan unos pocos pasos para llegar pero esta vez con cautela, a medida que avanzo menos dificultoso es moverme, más claras son las voces, menos pesados son mis ojos. 

jueves, 11 de mayo de 2017

Rostro



El viento sopla cada vez más agresivo, la lluvia cae sin tregua mojando cada vez más mi cabello, impregnándolo cada vez más en mi rostro, nublando cada vez más mis sentidos. La soledad ruge y los arboles gritan desgarradoramente implorando su salvación. El silencio aturde, el temor se intensifica, pero de la nada todo para, todo eso que antes estaba ahí se cae, concentrando todos mis sentidos en el rostro frente a mí, ese rostro, su rostro.

Daniela Arcaide, 1º 2º