El viento sopla cada vez más agresivo, la
lluvia cae sin tregua mojando cada vez más mi cabello, impregnándolo cada vez más
en mi rostro, nublando cada vez más mis sentidos. La soledad ruge y los arboles
gritan desgarradoramente implorando su salvación. El silencio aturde, el temor
se intensifica, pero de la nada todo para, todo eso que antes estaba ahí se
cae, concentrando todos mis sentidos en el rostro frente a mí, ese rostro, su
rostro.
Daniela Arcaide, 1º 2º

No hay comentarios:
Publicar un comentario