Sofía Olmos, 5º Cs Ns
Producciones de los alumnos del Colegio Nuestra Señora de la Consolata relacionadas con las letras y el arte.
La nostalgia es un espejo que duplica lo vivido rescatando nuestros tiempos de las garras del olvido
Para colaborar
martes, 17 de noviembre de 2015
sábado, 14 de noviembre de 2015
miércoles, 11 de noviembre de 2015
lunes, 9 de noviembre de 2015
viernes, 6 de noviembre de 2015
martes, 3 de noviembre de 2015
Leyffniss. Capítulo 3. Leyffniss y la Leyenda de la Piedra de la Maldición (Tercera Parte)
-¿Leyffniss?- preguntaron los cuatro jóvenes, completamente confundidos.
-Así es. Leyffniss, donde todo lo que crean se hace realidad.
-¿Sí? Pues yo no creí en que apareciera una bestia que nos atacara, pero sí se hizo realidad- gruñó Brad estrujándose la remera.
-Hablando de bestia- dijo Sandy volteándose para ver el río-. ¿Qué era la cosa que nos atacó?
-Eso, querido amigo, era un leviatán.
-Es bastante grande para ser de río- replicó Emily observando también el río.
-¡Oh!- se apresuró a decir Evander, riendo levemente-, estas aguas son muy engañosas, damita.
-¿Qué es un leviatán?- interrogó Josh- Quiero decir... esa cosa no existe- hizo una breve pausa-, en nuestro mundo.
-Un monstruo de agua dulce y salada- contestó Evander.
-Se parecía a un cocodrilo gigante- observó Sandy.
-Sí, excepto que un cocodrilo no expulsa ácido vaporizado capaz de provocar quemaduras corrosivas- indicó Evander.
-Por suerte no logró hacerme mucho daño- dijo Emily, tocándose la pierna izquierda.
-¿Vas a decirnos cómo irnos de aquí?- inquirió Brad, cambiando repentinamente de tema.
-Lamento informarte que no- dijo Evander cambiando a un tono severo-. Si llegaron aquí es porque algo los trajo. Las cosas siempre pasan por algo.
-Sí, llegamos aquí por Emily- murmuró Brad.
-¿Tienes alguna idea de por qué hemos llegado aquí, Evander?- preguntó Josh.
-Tal vez- respondió Evander después de pensar unos segundos-, pero será mejor que los lleve con el Rey. Él sabrá qué hacer.
-¿Y cuánto tardaremos en llegar?- inquirió Sandy.
-Algunos días. Depende de la suerte que tengamos en el camino- dijo Evander sacando su arco.
-Me encantaría conocer más este lugar- se apresuró a decir Emily.
-¡Pues a mí no!- se apresuró a decir Brad enfurecido- Quiero irme a casa. Además ni siquiera lo hemos visto- miró desdeñosamente a Evander.
-¿Y tú le crees?- repuso Brad- ¿Cómo podemos confiar en él?
-¡Él nos salvó, Bradley!- exclamó Emily perdiendo la paciencia.
-¿Qué sabes si no lo hizo por conveniencia?-volvió a replicar Brad gritando como un loco.
-Entonces te encontrarás aquí solo buscando la forma para irte- dijo Josh, alentando a los demás a empezar a caminar.
Se pusieron en marcha Josh, Sandy y Evander mientras que Emily se quedó mirando a Brad por un largo instante y luego lo tomó del brazo, sin decir una palabra, solo mirándolo. Brad miró sus ojos tan llenos de alegría, tan vivos, tan llenos de esperanza y sonrió. Los dos corrieron junto a los otros. Todos se miraron y se sonrieron, incluido Evander, y presintieron que su amistad desde ese momento sería eterna.
(Continuará)
Agustina Galdeano, 2º 2º
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





