La nostalgia es un espejo que duplica lo vivido rescatando nuestros tiempos de las garras del olvido

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martes, 3 de noviembre de 2015

Leyffniss. Capítulo 3. Leyffniss y la Leyenda de la Piedra de la Maldición (Tercera Parte)


-¿Leyffniss?- preguntaron los cuatro jóvenes, completamente confundidos.
-Así es. Leyffniss, donde todo lo que crean se hace realidad.
-¿Sí? Pues yo no creí en que apareciera una bestia que nos atacara, pero sí se hizo realidad- gruñó Brad estrujándose la remera.
-Hablando de bestia- dijo Sandy volteándose para ver el río-. ¿Qué era la cosa que nos atacó?
-Eso, querido amigo, era un leviatán.
-Es bastante grande para ser de río- replicó Emily observando también el río.
-¡Oh!- se apresuró a decir Evander, riendo levemente-, estas aguas son muy engañosas, damita.
-¿Qué es un leviatán?- interrogó Josh- Quiero decir... esa cosa no existe- hizo una breve pausa-, en nuestro mundo.
-Un monstruo de agua dulce y salada- contestó Evander.
-Se parecía a un cocodrilo gigante- observó Sandy.
-Sí, excepto que un cocodrilo no expulsa ácido vaporizado capaz de provocar quemaduras corrosivas- indicó Evander.
-Por suerte no logró hacerme mucho daño- dijo Emily, tocándose la pierna izquierda.
-¿Vas a decirnos cómo irnos de aquí?- inquirió Brad, cambiando repentinamente de tema.
-Lamento informarte que no- dijo Evander cambiando a un tono severo-. Si llegaron aquí es porque algo los trajo. Las cosas siempre pasan por algo.
-Sí, llegamos aquí por Emily- murmuró Brad.
-¿Tienes alguna idea de por qué hemos llegado aquí, Evander?- preguntó Josh.
-Tal vez- respondió Evander después de pensar unos segundos-, pero será mejor que los lleve con el Rey. Él sabrá qué hacer.
-¿Y cuánto tardaremos en llegar?- inquirió Sandy.
-Algunos días. Depende de la suerte que tengamos en el camino- dijo Evander sacando su arco.
-Me encantaría conocer más este lugar- se apresuró a decir Emily.
-¡Pues a mí no!- se apresuró a decir Brad enfurecido- Quiero irme a casa. Además ni siquiera lo hemos visto- miró desdeñosamente a Evander.
-¿Cuál es tu problema, idiota?- respondió Sandy mirando fijamente a Brad-, tenemos que ir con el rey, él dijo que el rey sabrá qué hacer.
-¿Y tú le crees?- repuso Brad- ¿Cómo podemos confiar en él?
-¡Él nos salvó, Bradley!- exclamó Emily perdiendo la paciencia.
-¿Qué sabes si no lo hizo por conveniencia?-volvió a replicar Brad gritando como un loco.
-Entonces te encontrarás aquí solo buscando la forma para irte- dijo Josh, alentando a los demás a empezar a caminar.
Se pusieron en marcha Josh, Sandy y Evander mientras que Emily se quedó mirando a Brad por un largo instante y luego lo tomó del brazo, sin decir una palabra, solo mirándolo. Brad miró sus ojos tan llenos de alegría, tan vivos, tan llenos de esperanza y sonrió. Los dos corrieron junto a los otros. Todos se miraron y se sonrieron, incluido Evander, y presintieron que su amistad desde ese momento sería eterna.

(Continuará)

Agustina Galdeano, 2º 2º