Karthus no confiaba en Kay, menos en Velge, pero no podía dejar a los guerreros porque él era el jefe.
Kay y Velge se alejaban del campamento y empezaron a luchar, era un entrenamiento agotador.
-Kay, ¿por qué me tienes que matar después de destruir a Tecno?- preguntó Velge agotado guardando las espadas.
-Porque nadie puede controlar el poder del bosque y el arma que te di de mi padre es lo único que te está ayudando a que tu armadura no se apodere completamente de ti-contestó Kay sonámbulo.
-Pero, ¿y si no me controla completamente?- preguntó Velge sacando la espada del gran Khan.
-El único que no puede ser controlado por ese poder maligno es mi padre- gritó Kay sacando la espada y atacó a Velge.
Al terminar el entrenamiento Velge se cuestionaba: "Si la armadura se apodera de mí, traicionaría a mi abuelo y a mi padre y perdería a mi amada Keyla". Cerró los ojos y la armadura le dijo: "Has hecho un pacto conmigo y eres mi esclavo". Velge asustado sacó su espada. No reconocía dónde había escuchado esa voz o de dónde venía.
Al amanecer se levantaron todos para seguir el camino. Horas después llegaban al pueblo bárbaro. (Continuará...)
Matías Garro, 5º EGO

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