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miércoles, 3 de enero de 2018

La Sociedad... Capítulo I (segunda parte)

Cuando terminamos de comer mis papás se van a resolver algunos asuntos dejándonos a Drek y a mí solos.
-¿Quieres ir por un helado?
-Eso no se pregunta, voy a cambiarme y por mi celular, ya vuelvo -subo trotando las escaleras y me cambio rápidamente, me pongo unos vaqueros negros, una remera color rosa viejo y unas vans negras, tomo mi celular y bajo corriendo-. ¿Vamos?
-Vamos - Él también se cambió, lleva unos vaqueros negros y una camisa negra básica, obviamente con los tres primeros botones desprendidos.
-¿Por qué en coche? -La heladería está a solo cinco cuadras, siempre vamos caminando.
-Violetta quiere acompañarnos, vamos a buscarla y ya que vamos en el coche vamos a una heladería en el centro.
-Sabes, mejor me quedo, tengo tarea pendiente, quizás más tarde si termino voy por un helado -la novia de mi hermano no me cae mal, solo que odio que desde que están juntos la lleva hasta al baño con él. Hace más de tres meses que no salimos los dos solos, hasta cuando vamos a cenar con mis padres la estúpida esa viene como garrapata.
-Creí que ella te caía bien y que era tu amiga, ¿por qué últimamente solo la evitas?
-Me cae bien y es mi amiga, no la evito, solo tengo tarea que hacer.
-No, no la tienes, te conozco, hasta hace cinco minutos no la tenías, cuando dije que Violetta nos acompañaría mágicamente tienes tarea que hacer. Sé que en cuanto me vaya vas a ir sola a comprar helado y te vas a poner a ver una serie, así que, ¿qué pasa?
-¿En verdad quieres que te lo diga? -él asiente- Bien, ya no la soporto, no soporto que hace tres meses no podemos salir solos los dos sin que venga pegada como garrapata, ni siquiera cuando cenamos con mamá y papá falta ella. Sé que la quieres, pero todo tiene un límite y esta ya lo sobrepasó hace demasiado tiempo.
-No es verdad, es mi novia y solo quiere estar conmigo.
-Yo también tengo novio y no por eso cada vez que salimos viene como una garrapata.
-No viene porque no lo invitas o él no quiere venir.
-No confundas las cosas, no viene porque te respeta y respeta el espacio de cada persona, cuando lo invito no viene porque le parece incorrecto meterse en una salida de hermanos y cuando le informo que vamos a salir no me pregunta si puede venir, el problema con tu novia es que no tiene ni un gramo de respeto hacia mí o hacia nuestra relación.
-Ella sí la respeta y obviamente es incorrecto que si vamos a salir Dylan venga.
-¿Te estás escuchando? ¿No es correcto que que mi novio venga pero sí lo es venga tu novia?
-Yo ya soy grande.
-No tienes 20 años, tienes 16 y yo 14, las edades no difieren tanto- el móvil de mi hermano empieza a sonar, es Violetta.
-Sí, ya voy. Estoy saliendo de casa. Vele, yo también.
-Chau, no hagas esperar a la garrapata. Capaz que si tardas cinco minutos más va a creer que la estás engañando y montará una escena -entro a casa y voy directo a mi cuarto, cierro de un portazo y me acuesto en mi cama boca abajo.
Luego de un rato suspiró sonoramente y decido revisar mis redes sociales, no hay nada muy interesante, por lo que decido levantarme e ir por un helado. A la mitad de las escaleras mi teléfono suena, es una llamada.
-Hola.
-Hola, ¿qué haces?
-Nada muy interesante, estoy por ir a comprar un helado para ver una serie.
-¿No habías ido a tomar un helado con tu hermano?
-No, íbamos a ir, pero apareció la zorrapata.
-Ah, supongo que discutiste con tu hermano, ¿me equivoco?
-No, no lo haces. Le dije todo.
-¿Todo?
-Absolutamente.
-¿Y cómo reaccionó?
-De una manera muy Derek.
-Defendió a la zorropata antes que a ti, ¿verdad?
-Sep, oye, en serio quiero mi helado, pero no quiero ir sola, ¿me acompañas? -hago un puchero, aún sabiendo que no puede verme.
-Bueno, en cinco estoy en tu casa.
-Gracias, te quiero.
-Y yo a ti.
En cuanto corto la llamada me siento en el sillón a esperar a Dylan, sé que no va a tardar mucho, ventajas de que viva a solo tres cuadras de aquí. A los cinco minutos tocaron timbre y fui a abrir.
-¡Ya voy!- en cuanto abro la puerta la boca se me cae hasta el piso- ¿Qu-qué haces aquí?
-¿Me extrañaste? Porque yo a ti sí, y mucho -no puede ser.
Daniela Arcaide, 1º 2º

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