-Gracias por haberme salvado -le dijo Velge.
-Quédate conmigo -le pidió Keyla.
-Cuida a Kay que será el futuro protector del pueblo -se alejó de ella. Keyla vio que la almas de su primo, del padre y del abuelo de Velge estaban esperándolo.
-Mamá -la llamó el pequeño Kay.
-Eres igual a tu padre- dijo Keyla mirándolo.
El pueblo se mantuvo libre del bosque y comenzó a crear el nuevo mundo.
Todas las noches Keyla se despierta, camina a donde estaba el bosque aparece el alma de Velge y se abrazan hasta el amanecer. El cielo refleja su amor.
FIN
Matías Garro, 5º EGO

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