Velge, al ver el final del entrenamiento de los guerreros visitó a Keyla, una dulce niña amiga de él. Jugaron hasta que el abuelo los llamó.Pasaron los meses. En una fría mañana a Velge se le ocurrió hablar con su abuelo acerca del pueblo Eintein, era un pueblo bárbaro, ellos se movían en grupos para asesinar y violar a las mujeres.
-Pero abuelo, ¿cómo son tan fuertes los Eintein?- Preguntó Velge con muchas dudas. El abuelo le respondió:
-Ellos matan por diversión, no les importa nada.
Esa misma tarde Keyla había salido de su cabaña para buscar a Velge pero en la entrada del pueblo vio un explorador sangrando y gritando:
-¡Están llegando los barb...!
No pudo terminar la frase y aparecieron los guerreros del pueblo.
Velge corrió a ver la batalla y se escondió bajo una carroza.
-¡Queremos sangre!-Gritaban los bárbaros.
Los guerreros fueron al ataque, los bárbaros tiraban y atacaban con lo que podían. Velge, paralizado, miraba a los guerreros caer. Fue corriendo a la casa del padre y gritaba:
-¡No quiero morir!
Los bárbaros lo siguieron hasta la cabaña. El padre de Velge, con sus últimas fuerzas, peleó contra ellos, eran muchos y él no podía hacer nada.
(continuará)
Matías Garro, 5º año Economía y Gestión de las Organizaciones
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